Factores externos y depósitos bacterianos
Las manchas extrínsecas suelen originarse por el consumo de tabaco o café, pero también por la acumulación de placa que deriva en problemas de encías. Si la higiene es deficiente debido a dientes apiñados, el sarro se solidifica, favoreciendo la aparición de gingivitis. Estos depósitos no solo oscurecen la sonrisa, sino que si progresan hacia una periodontitis, pueden comprometer la estabilidad del diente y derivar en la pérdida dental.